Por la mañana me puse a caminar tempranito por tierras sorianas (alrededor del Moncayo) antes de que el sol hiciera de las suyas. Ya sabemos que en el mes de agosto hay que levantarse pronto porque si vas más tarde el calor dificulta la marcha.
La experiencia del paseo matutino va acompañada de diferentes anécdotas. En este ocasión cuando iba por mitad del camino me di cuenta de que había perdido las gafas por lo que tuve que retroceder por donde había pasado para ver si las encontraba.
No sé la distancia recorrida pero afortunadamente encontré mis gafas y pude retomar la ruta programada.
Por la tarde, en esta fecha señalada, me subí a cierta altura para poder presenciar el famoso eclipse que se produjo esta semana. Esta vez no se me olvidaron las otras gafas protectoras para poder disfrutar de la espectacular imagen cuando la luna tapa el sol y parece que anochece por un momento, y de forma mágica el sol vuelve a resurgir iluminando los campos de cereales y volviendo a dar energía a los molinos eólicos que retoman sus movimientos giratorios.
Bonita experiencia con esa espectacular imagen que no vemos todos los días.
Yo lo vi en Ágreda (Soria)
Y tú:
¿Desde que lugar viste el eclipse?


















